domingo 7 de junio de 2009

Sobre la selección peruana

La idea de escribir este post la tenía desde hace un tiempo. Sin embargo, estaba esperando a que jugáramos, y que perdiéramos, para escribir y postear.

Era cuestión de esperar a que la selección jugara, el resto ya lo sabía, el equipo perdería, se hundiría más. No me molesta, ni entristece, me da igual, ni si quiera vi el partido. Soy lo suficientemente inteligente para no ilusionarme y molestarme con esto.

Lo que si me molesta un poco, lo que me parece estúpido, es ver y oír a gente renegar, molestarse y sentirse triste, porque en el fondo, guardaban la esperanza de ganar.

Y ni hablar de la prensa, o lo que en este país llamamos así. En realidad no puedo llamar periodistas a tipos que no evalúan, analizan ni opinan inteligente y objetivamente los hechos, sino que buscan vender titulares y notas pomposas.

Mención aparte merecen las tristes personas que intentan escribir “poéticamente”. Me dan pena y me causan repulsión.

Tanto la gente como la pseudoprensa, pide desde hace unos meses que se vaya Chemo, diciendo que es un sinvergüenza, que tiene que hacerse a un lado para no seguir dañando a la selección.

Pero, ¿Qué culpa tiene Chemo de las décadas de fracaso?

Chemo puede tener algo de culpa en estas eliminatorias, pero también la tienen los dirigentes, los jugadores y al mismo tiempo los limitados mentales de los hinchas y personas que dicen ser periodistas, que se emocionan con ganarle uno a cero a Uzbekistán, o colocan coloridos titulares porque un enano metió un gol y enseñó un polo que dice que ama a Perú. Estúpidos. Hacen creer a los limitados jugadores que tiene el Perú, unos héroes, unos superdotados, cuando no lo son. Ni si quiera juntando las habilidades de Farfán, Pizarro y Guerrero, se podría igualar a la cuarta parte de la capacidad de Kaká, Messi, o Cristiano Ronaldo, en un mal día.

Después se quejan, como si alguna vez en los últimos años, hubiéramos tenido una verdadera opción de hacer algo bueno o una verdadera estrella. Estúpidos.

Del mismo modo, habría que ser ingenuo, tonto, estúpido (una palabra que me gusta mucho), para que ahora, que estamos eliminados, pensemos en el subsiguiente mundial.

Jamás se va a lograr algo, si no aceptamos nuestra realidad ni pensamos a largo plazo.

Lo primero, aceptar que la selección peruana es, en palabras simples, una porquería. Es el peor equipo de Sudamérica, uno de los peores del continente y del mundo. Hay que aceptar eso, que Perú es un equipo limitado, un equipo de segunda división, que tiene que aspirar, en primer lugar, a no hacer papelones.

Creo que lo que debe hacerse es un plan a largo plazo, pero de verdad. No hay que esperar ir al 2014, sino, como mínimo al 2018. Esa es la realidad, según me parece.

Venezuela ha hecho un proceso lento, pero seguro. Calladitos, trabajando, están mostrando resultados. Ahora son Perú y Bolivia, quienes disputan el deshonroso último lugar.

Creo que sólo así, proyectándose, haciendo planes y trazándose metas a largo plazo, podrá lograrse algo.

Hay que trabajar con niños y jóvenes, prepararlos, física y tácticamente, para poder ver los resultados en unos cuantos años. De otra manera, se seguirá con gente como yo, que ya no ve los partidos, y con los tontos que se ilusionan con la nada.

Y mientras se prepara eso, habrá que jugar con lo mejor, o lo menos malo, que se tenga a la mano, buscando no dar vergüenza ni risa, tratando de hacer un papel digno, sabiendo que se está trabajando, silenciosa y concienzudamente, con divisiones menores, no sólo en Lima, sino también en provincias.

Es momento de pensar, de no dejarse engañar por los que dicen ser periodistas, y aceptar la realidad, sin ilusionarse, trabajando a futuro.

1 comentarios:

ando... dijo...

Es lamentable que se mande al paredón a un grupo de hombres que sólo quieren defender sus colores. Es lamentable que exista gente que sólo quiere lucrar con esto que llamamos "selección". Es lamentable y, a veces, me hace llorar. Pero mis lágrimas no cambian el mundo.